jueves, junio 23

Y allá, qué habrá?

Apuesto que quizás no habrías comida en esta roca desde hace mucho tiempo. Con algo de empatía procuré no hacerte notar, que la playa me guarda un sucio secreto. Tuve una muerte pasada en ella, un día deje mi alma en su orilla, me perdoné pero no pude decirle en la cara a un lobo marino sobre su traición, desde esa playa tan colorida y de noches demasiado ligeras supe que todo había terminado, no fue el fallido encuentro en esa habitación tan "cool" fue su poca sinceridad, intenté reponerme y le pedí a ese mar salado, que elimine todo lo que me pesa, pero morí cuando pedí paz y verdad. 

Mientras, acomodabas el ceviche, una cortesía de tu abuelo, quise infinitamente olvidar toda esa mierda acumulada en uno de los canalitos de mis zapatos, entonces, sin darme cuenta, estabas pidiéndome que te ayude a abrir una de las cervezas que compramos en un supermercado. Tú sonrisa delataba una pregunta seguida de un beso que siempre me deja sin palabras, oye, esa palabra que le da mucha seriedad a nuestras preguntas, acciones, decisiones y que se ha vuelto tan nuestra... "oye, volverías a esta playa de nuevo, como por ejemplo en tus vacaciones?", primero me quede callada, lo pensé y me di cuenta tan rápido que me sentía como en casa, en esa roca, ceviche, tomates cherries, cervezas, una vista al amar demasiado amable, tus palabras y las mías, acompañandonos y a la vez, procurando no perdernos el paisaje, respondí: "amo la playa, sabes, adoro este viento y el mar, pienso que volvería de nuevo, me gusta los lugares que me traen paz y este es uno de ellos, claro, contigo". 

Sabes, cuando era pequeño venía a este lugar a pescar, con mi abuelo o mi papá, a veces regresabamos con algunos ejemplares y en otras ocasiones, no, pero me gustaba pezcar. Escucho tus anécdotas y los ojos se llenan de luz, una sonrisa tan sútil, cálida se plazma en tu rostro y amo esos momentos, me pongo atenta a tus gestos y decido que ese será el instante que guardaré en mi corazón, un recuerdo. Me dices, te tomo una foto, no Lu, déjame ver como traes a colección tu vida, tu juventud, no es que no desee una foto lo que quiero es perderme en tus momentos alegres los que te hacen bien y los que ahora son míos. 

Caminamos por el malecón y la cerveza hizo de las suyas, había tomado mucho más de lo que imaginé, me entretuve molestandote sobre las chicas hormiga y mi necesidad de hacerte enojar un poco. 

Sin más ni más, estabamos caminando como si no había tiempo, tomados de la mano, buscando un bar, no era solo tomar simplemente era sumergirnos en esa cálida levedad y sutileza de nuestra relación. Somos algo tan suave y sonoro como una canción de reggae con su parte de ska en el fondo. Definitivamente te tome de la mano y me apretaste tanto que decidimos combinar nuestras ganas de emborracharnos con una buena música, vodka por un lado y jugo de naranja por el otro. 

Esa noche entendí que las historias de amor no borran las otras, tampoco se sustituyen, solo tienen su punto final. Terminan ahí, lo vives y todo queda en un frenazo de sensaciones pero ahí muere todo. Y los sentimientos se preparan para su nuevo interlocutor, ese día las fragatas, los lobos marinos, las gaviotas se posaron cerca de nosotros y solo fueron eso, aves de la playa. Mientras te besaba con mucha pasión en medio de los focos amarillos y sombras de la habitación, la conjunción de cuerpos detono otra verdad, los lobos marinos se fueron, se apartaron y ahora tenía cerca un águila, fuerte, lindo, bastante decidido a veces y algo desconfiado. Me abraza y calzo perfecto, caigo en seda, es suave, apacible y terso. Me sentí tan bien y solo extendi mis alas y me deje cuidar. Pero no terminé mi idea. Mis sentimientos se dejaron llevar, encontrándose con él y procurando caminar juntos para lo que se pueda o mejor dicho para lo que la queramos compartir. 

Mientras me abrazabas en el mar no sabía que decir o hacer, me quede en medio de las olas y la sal, era tan feliz, que ni recorde mi dolor o esa muerte, reviví a una mañana con tu abuelo. No había tenido la cercanía de un abuelo que no sea mío, compartimos y quedamos en volver. Ahora espero llegue mis vaaciones, volar hacía ese pequeño paraíso, ese dia nos casamos jajaja o nos casaron, escuchamos música tan noble y por supuesto cocinamos juntos, me sentí tan cercana a lo que tu aprecias y conservas. 

Quiero seguir tejiendo lazos y disfrutando de todo aquellos que tenemos, de tus sueños y mi realidad como también de nosostros jugando a trazar verbos a poquitas millas el uno del otro. Y no pude responder a esa pregunta... decisiones verdad? 

Te quiero Amore 

domingo, enero 30

 


Lo vi y supe que no podía moverme con las pisadas conocidas. No era el mismo verso como tampoco las palabras básicas que se deben decir cuando ya tienes conocido el terreno, sabes lo endeble o duro que puede ser, si tropiezas no sabes si las cicatrices son heridas nuevas o de los raspones de nuevo abiertos... 

De buenas a primeras es un tipo bastante serio, una voz muy amable y con un tono de sensatez. Cada palabra se ajusta a lo que no esperas podría decir, tiene las palabras oportunas al momento de sugerir atributos a las acciones que se viven pero definitivamente, un análisis sencillo con pocos desaciertos. 

Sus pasos son bastante acompasados salvo ocasiones en las que no quiere interrumpir los sonidos o diminutos detalles que le sirven para distraerse, aunque la contradicción impera cuando en medio de sus detalles detecta cosas comunes que requieren un poco de picardía para ser discutidas por sus acompañantes. 

Mientras intento resolver que le ha parecido aquel cuadro de la pared, una relato o noticia amarillista, cualquier tema del tintero o posiblemente el sabor de alguna comida compartida. Digo alguna frase elocuente con un sazón jodidamente divertida para esperar tu mueca "del ciego" (ojos medio chinos, boca algo fruncida, con uno de los hoyuelos que asoma unos instantes). Creo interpretar ciertos gestos con elocuencia, salvo otros que se aparecen de la nada y deberán ser clasificados.

La noche ha visitado nuestra estancia muchas veces, mientras miro hacia afuera, un tic mío que aprendí para desconectarme de todo lo que podría molestarme. En ese momento, solo necesito posarme en tu pecho, no digo nada, tus manos que conocen el camino perfecto para acurrucarse en mi cintura se acomodan y sin menospreciar el cobertor me brinda su calor. Entrelazadas las piernas, deseo no emitir palabra alguna para encandilarse con tu presencia, pero me es esquivo el sueño, y siento tus labios procurando acariciar los míos mientras las mieles se deshidratan, confío y me dejo llevar, por aquel beso en la frente, donde residen los sueños... en ese momento tu voz tiene un tono suave, tan afable que me entorpece no sé si quiero ahora descansar o pedirte que rompas ese silencio con esa ternura propia de ti, o solo me arropo para continuar en ese instante nuestro.

... pienso que a veces, las palabras y las acciones no concuerdan, cuando el frenesí se apodera de nuestra razón. Entonces, una silueta muy marcada sobre sale de tu rostro, una sonrisa coqueta y desafiante aprueba cualquier tipo de rose propósito de exaltación hormonal, para ese momento, quiero tomarte por asalto, morderte los labios, dejarme llevar por el camino estrecho de tu espalda. Pero es necesario cerrar los ojos para dejar que la imaginación actúe por nosotros. Que los vidrios se empañen y descubra algo más... mientras recobro el aliento, tus brazos ya sostienen mi cuerpo, me reciben tan bien que son justos para mi. 

Tipo del seño fruncido por azares de la vida, con voz fuerte cuando es necesario darle peso a las esquivas palabras o un regaño a quien lo merezca, pero luego de convierte en un tono amigable de aquellas que puede tramar la broma poco amable sarcástica y cruel a veces, pero que se ha convertido en la voz más tierna, coherente y característica que en situaciones complejas se amolda a lo que ocurre, creíble, amistosa, seductora y sexy.

Creo que conozco un poquito de aquel hombre, me gusta ser su interlocutora cuando hay tanta historia en un charla como situaciones jocosas. Debo aceptarlo, me cautiva cuando las conversaciones son largas, dicientes. Quiero volver a sentarme frente a ti, con una cerveza o postre en la mano y mirarte, a los ojos, para luego clavarte un beso que me dure el tiempo que no puedo verte...

sábado, enero 2

DUNAS EN SÁBADO


Me sorprende tanto su calidez, en momentos en los que yo por los arañazos del corazón, no me permito sentir nada, vienes me cuentas como han sido tus días de cuarentena, me tomas por asalto de mis mejillas y me dejas un suave suspiro en los labios. Entonces, solo abro los ojos cuando el dulce de tus labios se separa de los míos, pero me niego a darle el nombre que merece a todas esas sensaciones.

Mientras las dunas del desierto de Palmira me rodeaban, atine a acostarme en ellas, las gotitas de lluvia mojaban mi cara pero lo importante fue que en medio de ese momento atiné a mirar al cielo, pensando en qué me dirías si vieras lo que yo esta observando, alguna sonrisa cómplice, un abrazo o posiblemente una conversación pero antes de imaginarlo, me interrumpió un pensamiento, con tus últimas palabras: no te enfermes en el frío de riobamba, quiero volver a verte, te dije que no, mientras comía un poquito más de la dona de cumpleaños que me llevaste al trabajo.

hombre de espalda fuerte con algo de misterio y pasión, permíteme recordarte que la ternura cumple su papel cuando eres quien la usa para los fines más amorosos que se puede tener. El camino marcado tiene pasos pequeños pero muy bien marcados. te has sumergido indirectamente en algunas de mis horas de trabajo, hemos escuchado música o charlado de política, economía, un poco de perritos y gatitos.

Coincidir en esta pequeña vida, fue una suerte, o no sé pero lo que tengo muy claro, es que eres lo que quiero en este momento para mi, en las malas y en las mejores pero juntos compartiendo sofás con vino, charlas largas, películas, risas, mucho amor y sobre todo conjugando los verbos con el "nos" al final, algo que hemos hecho en este tiempo. 

hay algo que no sabes: te quiero. todo lo tienes completamente 

viernes, noviembre 20

Miércoles tarde...


Apareciste de la nada con una chompa de jeans, un poco menos cabello no lo sé pero con esa sonrisa de tiempos de antaño. Había cierta discreción, la última vez que nos vimos fue en el bar de Gatos como tu le llamas, procuraba no hacerme ninguna idea mental de que podría pasar algo porque claramente era necesario rencauchar el corazón. 

Había una buena conexión, pero no recuerdo mayores detalles, tal simple como recordar un charco de agua mientras evitada mojarme los zapatos y tu presionando para que eso ocurra. Caminamos hacia la Fosh hasta la despedida, cuando recibí un beso muy especial en la frente. Sin previo aviso se considero que la charla y el momento ameritaba caminar un poco más y mientras la pandemia resonaba en nuestros televisores nosotros decimos alejarnos a una banca de un rinconcito del parque de la FACSO.

Mi memoria se frenó, al escuchar: "tengo mucho frío, que deseas tomar". Luego de mirar la carta, me decidí a contarte un episodio medio complejo de mi día laboral, me sentí escuchada pero también algo regañada a pesar de ello, hace mucho que no me pongo a hablar de mis cosas con otro ser... simplemente: concentración y mucha dedicación.

Vino un frío medio complejo al escuchar de fondo Café Tacvba pero no impidió seguir mi charla y menos aún nuestra joda, recordé en definitiva nuestra panera molestosa de trato, tu sonrisa tan atrayente pero bastante "coqueta" si lo puedo decir de ese modo. Era real un feeling que hace mucho no sentía, aunque no podía no dejar de pensar en un pendiente, era claro, solo contigo volví a sentirme verdaderamente diferente. 

Sin más, acotaste a decirme que estás mucho más cerca de mi, que en aquella visita al Bar de los Gatos, pero no comprendía que te llevaba a decirme todo esto. Hasta que en un momento me encontraba sin lentes, los que estaban en tu mano, los doblaste al igual que los tuyos, en la mesa, alado de mi shot de tequila, entonces, me tomaste de mis mejillas y te acercaste muy lentamente... 

Hace mucho que me toma de nuevo una salida 11:30pm. que me acompañen a mi casa, conversemos hasta que me quede dormida, me permitan descansar un poco en su regazo y luego que me digan, es hora tengo que dejarte en casa. Volví a camino algo lejano, pero no necesito acelerar absolutamente nada y sobre todo vivirlo para mi...

Definitivamente: todo lo tienes completamente...

6 am: me levanté con algo de resaca, el tequila puso el temple necesario para el trabajo y sin más un sonido de mi cel: Hola, buen día, amaneciste bien? La verdad muy bien a pesar de la resaca jajaja...

Volviste y cuéntame, ahora sí para quedarte? 


domingo, octubre 18

La despedida

"Inconscientemente ahora caminas entre polvo, piedras, bichitos y tal vez... una ligera sonrisa. No importa continúa sin mi, no era necesario pedirme espacio por si te piso mientras avanzas. Hace mucho que mis pasos ya no te acompañaban, por eso decidí parar mirarte lejos y decirte adiós, mucho antes que tú lo hagas por dos sencillas razones: 

- Tú corazón sabía que yo no era necesitabas porque siempre fue la tónica de tus acciones y el mío muy generoso como siempre, quiso tapar de alguna forma esa gran y dura verdad. 

- Había ya definido mi vuelo hacia otra realidad que no serán como la tuya plagada de momentos indecisos o engaños, no funciono así peor aún podría estar de acuerdo con tanta basura acumulada. Jamás óyelo bien, jamás entendí porque me heriste tanto y peor aún porque no hubo una respuesta real a tu falta de honestidad peor lealtad. 

Los caminos ya estaban separados y te agradezco todo el tiempo compartido pero no deseo que sigas como mi asignatura pendiente. Mi salida abrupta de tu vida me hizo valorar mucho más mi tiempo, mis sensaciones, mi forma de mantenerme enojada y que sepan que lo diré sin dañar a quien lo provoque. No tengo culpa o imagino por qué no respondieron mis mensajes o ignoraron mis llamadas, sin que haya hecho algo de antemano, no dudo de mi, de mis acciones, no me culpo por culpas ajenas y tengo tranquilidad, no imagino momentos donde esos silencios se deben a terceras personas o me lo hicieron notar así aunque no haya pasado. Extraños accionares o mentiras, que solas empezaron a salir a la luz. 

Comprendí que todos deseamos estar con quien queremos y dañamos a quienes nos aman o quizás ni eso, actuamos como  pensamos que esta bien, tienes tu mentada satisfacción pero dejas una verdadera desilusión. Es mejor decir las cosas y no quedarse callado a su tiempo y no generar tantos muertos a su paso. Las apariencias engañan y vaya que contigo lo afirmé. 

Yo decidí volar, lejos muy lejos de ti y de todos quienes creen tu miran tú verdadera cara, para mi al menos esta clara el verdadero rostro que tienes. Me eres esquivo en el recuerdo, no miro tus fotos con alguna sensación, eres y siempre serás mi esfuerzo y lucha constante para que el amor no muera; pero esa manera de accionar dejó que entienda como es mi accionar ahora, le pongo el pecho a las balas, con el alma media dolida sigo metiendole ganas a mi vida y lucho por lo que amo. 

Queda en ti, saber si esa persona a quien permitiste entrar mientras estabas conmigo, con actitudes tan feas y vaya que sabía que culminó a satisfacción su trabajo es o no tú felicidad, yo lo dudo pero no es mi problema."

Siempre quise decirte esto sin lágrimas en los ojos, o molestia. Hoy que logró: mi paz mental, sin momentos de irá, sensaciones feas e incluso calificativos bastante agravantes decido soltarte definitivamente.

Con esta canción, en medio de estas montañas, de este valle y sol canicular.. de amigos lejanos, de mi familia siempre cerca.

 Adiós "Él". 

domingo, septiembre 20

Indescriptible


Mientras traté de reprimir mis sensaciones, pude caminar unos cuantos kilómetros más hasta el sitio donde estaba la base de mi árbol. Con todas las cosas, hice una llamarada muy alta con los instantes de dolor, infelicidad, impotencia, sus libros, sus palabras, su presencia incluso con todo lo que para mi representaban sus palabras. Siempre supe que las palabras eran la base para muchos acuerdos, desacuerdos, promesas, decisiones, entre otros, pero para mi aquellas palabras la boca de él no significaban para ese momento nada, solo me comieron las entrañas, fueron una mancha en su camiseta verde, o sucios en el  terno negro que casi siempre usaba, la forma más vil de mentirme y asegurarme que definitivamente todo había terminado desde mi regreso. El exorcismo se completó cuando arroje todas sus tarjetas al riachuelo y con pocas lágrimas se disolvieron. Un frío me hizo reaccionar,  me dije: son varios meses de aquella experiencia porque todo volvió a mi mente ya que el lugar de partida para esta aventura a las montañas empezó en la CCE. 

Mientras las gotas de lluvia me envolvían lejos de las montañas, vi la entrada a la CCE, me quede como una estatua, mientras a mi espalda se escuchaban los carros, mi memoria y corazón tomaron el protagonismo, recordé: su risa, momentos, incluso era como si él (nombre que uso por fines de protección) estuviese ahí; pero al pisar una ramita, las imágenes en mis ojos fueron diferentes: la entrada a aquella casa, sus miradas, la manera tan "maternal" de incluirlo en su percho y besarlo. Aún mantengo esa momento que a través de la lluvia intensa poco a poco se disolvió haciéndolo nada, mi libertad, tranquilidad me llenaron de nuevo, todo se cortó por un palpitar en mi pierna.   

Levante la mirada, divise media tuerta, un mensaje, hace mucho que deje de esperar mensajes y muchas más cosas, ya desperté de mi sueño rockero. Sin previo aviso una llamada: alo?, cómo estás? Alo?. Qué tal cómo vas? Eras tú. Un silencio para la siguiente frase: has estado muy ocupada en el Laboratorio por lo que veo? Otra pausa: déjame decirte que he estado en días de locos, explique a mi interlocutor “los días de locos”, parecía que estabas a mi lado. Por cierto, como va tu trabajo? Normal, como siempre ya sabes, solo las niñas en clases.  Hijole y qué tal las clases muy fregadas? Pues si pero ahi vamos¡¡ fue genial  un poco de reciprocidad. Yo te admiro, espero tengas la fuerza suficiente para seguir con los estudios de las nenas y tú trabajo.  Mientras charlábamos de los temas actuales, terminaste una frase con: sería bueno verte, un domingo puede ser? Sin pensarlo, dije: claro, nos ponemos de acuerdo, luego que todo esto "baje un poco". Mientras caminaba al parque el Arbolito, la charla acabo con saludos a nuestras mamitas.  muchas gracias, nos veremos pronto? espero que si. (Llamada terminada).

Sin previo aviso, fuiste tu quien volvió a recordarme que puede haber diferentes motivos para volver a la realidad, no sólo las ganas de continuar con mi vida cotidiana, amigos, historias que olvidar, trabajo que no me gusta nombrarlo tanto, hay vida... viaje, risas, montañas, personas especiales. 

Entonces, cerré otra vez los ojos y me deposité en la playa, quiero que todas mis penas se vayan a lo profundo del mar. Esperaré ese momento para perdonarme y dejar lo poco que queda de mi mochila sin  limitaciones. Definitivamente me confundí con mi sueño rocker, pero ayudo a salir junto a las ganas de no perderme de las buenas vibras de mi primera oportunidad algo fallida. Vuelves a quitarme el letargo Churón, gracias por estar reírte, compartir, conversar, reírte, salir, escucharme, por estar en mi pequeña vida. Pasos, sin revolver nada. 

Todo lo tienes completamente.

sábado, agosto 8

Recuerdos para sonreír 2

11 am, el día ha pasado tan rápido que tendré que trabajar algo apresurada en la tarde. Una mañana sin mensajes por el trajín del día, pienso las ocupaciones nos desconectan de una charla pendiente sobre una historia paranormal... 

 Fue necesario parar y respirar por aquel golpe letal, no sé cómo interpretar lo que acabo de leer luego de unos minutos de silencio, me preguntaba que debo responder? anoche comentamos que las sensaciones podrían ser distintas, entonces que fluyan... 

Lo siento, el trabajo me agobio por eso no dije nada (no sabía como decirte que hace mucho esa ilusión de la que hablas me ha sido esquiva por algún tiempo). 

Silencio. Buenas noches mi Jessy. Otro momento donde no sé si escapar o quedarme. Me sumerjo en la charla, vigilo mi corazón y la razón por encima de lo dulce que podrían parecer tus palabras y versos. Pero me gusta, sentir ese calorcito en el corazón, una llamita pequeña que inicia o simplemente dos seres acompañándose? 

Puedes decirme, si lo que percibo es cierto, en fin, me rió, descansa mañana nos levantaremos de este sueño. 

Acción, reacción 

Todo lo tienes completamente...