domingo, septiembre 20

Indescriptible


Mientras traté de reprimir mis sensaciones, pude caminar unos cuantos kilómetros más hasta el sitio donde estaba la base de mi árbol. Con todas las cosas, hice una llamarada muy alta con los instantes de dolor, infelicidad, impotencia, sus libros, sus palabras, su presencia incluso con todo lo que para mi representaban sus palabras. Siempre supe que las palabras eran la base para muchos acuerdos, desacuerdos, promesas, decisiones, entre otros, pero para mi aquellas palabras la boca de él no significaban para ese momento nada, solo me comieron las entrañas, fueron una mancha en su camiseta verde, o sucios en el  terno negro que casi siempre usaba, la forma más vil de mentirme y asegurarme que definitivamente todo había terminado desde mi regreso. El exorcismo se completó cuando arroje todas sus tarjetas al riachuelo y con pocas lágrimas se disolvieron. Un frío me hizo reaccionar,  me dije: son varios meses de aquella experiencia porque todo volvió a mi mente ya que el lugar de partida para esta aventura a las montañas empezó en la CCE. 

Mientras las gotas de lluvia me envolvían lejos de las montañas, vi la entrada a la CCE, me quede como una estatua, mientras a mi espalda se escuchaban los carros, mi memoria y corazón tomaron el protagonismo, recordé: su risa, momentos, incluso era como si él (nombre que uso por fines de protección) estuviese ahí; pero al pisar una ramita, las imágenes en mis ojos fueron diferentes: la entrada a aquella casa, sus miradas, la manera tan "maternal" de incluirlo en su percho y besarlo. Aún mantengo esa momento que a través de la lluvia intensa poco a poco se disolvió haciéndolo nada, mi libertad, tranquilidad me llenaron de nuevo, todo se cortó por un palpitar en mi pierna.   

Levante la mirada, divise media tuerta, un mensaje, hace mucho que deje de esperar mensajes y muchas más cosas, ya desperté de mi sueño rockero. Sin previo aviso una llamada: alo?, cómo estás? Alo?. Qué tal cómo vas? Eras tú. Un silencio para la siguiente frase: has estado muy ocupada en el Laboratorio por lo que veo? Otra pausa: déjame decirte que he estado en días de locos, explique a mi interlocutor “los días de locos”, parecía que estabas a mi lado. Por cierto, como va tu trabajo? Normal, como siempre ya sabes, solo las niñas en clases.  Hijole y qué tal las clases muy fregadas? Pues si pero ahi vamos¡¡ fue genial  un poco de reciprocidad. Yo te admiro, espero tengas la fuerza suficiente para seguir con los estudios de las nenas y tú trabajo.  Mientras charlábamos de los temas actuales, terminaste una frase con: sería bueno verte, un domingo puede ser? Sin pensarlo, dije: claro, nos ponemos de acuerdo, luego que todo esto "baje un poco". Mientras caminaba al parque el Arbolito, la charla acabo con saludos a nuestras mamitas.  muchas gracias, nos veremos pronto? espero que si. (Llamada terminada).

Sin previo aviso, fuiste tu quien volvió a recordarme que puede haber diferentes motivos para volver a la realidad, no sólo las ganas de continuar con mi vida cotidiana, amigos, historias que olvidar, trabajo que no me gusta nombrarlo tanto, hay vida... viaje, risas, montañas, personas especiales. 

Entonces, cerré otra vez los ojos y me deposité en la playa, quiero que todas mis penas se vayan a lo profundo del mar. Esperaré ese momento para perdonarme y dejar lo poco que queda de mi mochila sin  limitaciones. Definitivamente me confundí con mi sueño rocker, pero ayudo a salir junto a las ganas de no perderme de las buenas vibras de mi primera oportunidad algo fallida. Vuelves a quitarme el letargo Churón, gracias por estar reírte, compartir, conversar, reírte, salir, escucharme, por estar en mi pequeña vida. Pasos, sin revolver nada. 

Todo lo tienes completamente.