Apareciste de la nada con una chompa de jeans, un poco menos cabello no lo sé pero con esa sonrisa de tiempos de antaño. Había cierta discreción, la última vez que nos vimos fue en el bar de Gatos como tu le llamas, procuraba no hacerme ninguna idea mental de que podría pasar algo porque claramente era necesario rencauchar el corazón.
Había una buena conexión, pero no recuerdo mayores detalles, tal simple como recordar un charco de agua mientras evitada mojarme los zapatos y tu presionando para que eso ocurra. Caminamos hacia la Fosh hasta la despedida, cuando recibí un beso muy especial en la frente. Sin previo aviso se considero que la charla y el momento ameritaba caminar un poco más y mientras la pandemia resonaba en nuestros televisores nosotros decimos alejarnos a una banca de un rinconcito del parque de la FACSO.
Mi memoria se frenó, al escuchar: "tengo mucho frío, que deseas tomar". Luego de mirar la carta, me decidí a contarte un episodio medio complejo de mi día laboral, me sentí escuchada pero también algo regañada a pesar de ello, hace mucho que no me pongo a hablar de mis cosas con otro ser... simplemente: concentración y mucha dedicación.
Vino un frío medio complejo al escuchar de fondo Café Tacvba pero no impidió seguir mi charla y menos aún nuestra joda, recordé en definitiva nuestra panera molestosa de trato, tu sonrisa tan atrayente pero bastante "coqueta" si lo puedo decir de ese modo. Era real un feeling que hace mucho no sentía, aunque no podía no dejar de pensar en un pendiente, era claro, solo contigo volví a sentirme verdaderamente diferente.
Sin más, acotaste a decirme que estás mucho más cerca de mi, que en aquella visita al Bar de los Gatos, pero no comprendía que te llevaba a decirme todo esto. Hasta que en un momento me encontraba sin lentes, los que estaban en tu mano, los doblaste al igual que los tuyos, en la mesa, alado de mi shot de tequila, entonces, me tomaste de mis mejillas y te acercaste muy lentamente...
Hace mucho que me toma de nuevo una salida 11:30pm. que me acompañen a mi casa, conversemos hasta que me quede dormida, me permitan descansar un poco en su regazo y luego que me digan, es hora tengo que dejarte en casa. Volví a camino algo lejano, pero no necesito acelerar absolutamente nada y sobre todo vivirlo para mi...
Definitivamente: todo lo tienes completamente...
6 am: me levanté con algo de resaca, el tequila puso el temple necesario para el trabajo y sin más un sonido de mi cel: Hola, buen día, amaneciste bien? La verdad muy bien a pesar de la resaca jajaja...
Volviste y cuéntame, ahora sí para quedarte?
