martes, febrero 28

Limón y sal


Me disponía a correr para no llegar tarde a una reunión del trabajo, sin imaginarlo tropecé con dos momentos: las responsabilidades varias y que me agobian. Mientras procuraba arreglarme los cabellos que volaban en mi frente con el viento, cerrarme el chaleco, correr a la reunión con el Doc, no caerme por lo atrabancada que iba y sin darme cuenta me tropecé con tu silueta envuelta en un traje algo pinguino, tenías palabras en tu boca y yo no atine ni siquiera a mirarte porque estaba tan ida por el pendiente que solo atine a decir, que tal, cómo estás?  Y de repente, otro momento, vino a mi: eran màs o menos las 10:30, mientras resolvía uno de esos eventos sanitarios de AIE y me dirigía a la recepción, algo sorda por la nota de voz, fue que tropecé contigo, fue como si las palabras salieran algo cruzadas en mi garganta, solo atiné a sonreír, era la única arma útil para que no imagines lo que sentía que en alguna de esas noches, aquella situación fue pensada. No atiné a descifrar la expresión de mi cara, tenía una sensación antes conocida durazno, canela algo de limón "agridulce por así decirlo".Agridulce, a partir de ese día, en ocasiones recreo esos dos momentos; con finales distintos, vienen a mi los: si habría dicho, o pensado, una pausa, un momento, espera, cosas como esa.

Tengo la certeza, en mi corazón, que hay situaciones que ocurren sin que tengamos en mente el fin de estas. Hay ideas, momentos, recuerdos pero esa vez, me sentí tranquila, fue como si habría tenido un empujón y en una noche plasme todo esto en un sueño.  Lo viví intensamente y seguí. Una pregunta quedó en mi: "dentro de tu cabeza llena de colores, flores, ideas, tramites... qué sentiste, que vino a tu mente ese momento, que proyecte? yo para sincerarme: perdí 8 tiras de elisa, un informe firmado y 30 minutos de música en mi laboratorio que generaron la salida a las 9 pm. 

.... en medio de aquel patio, existían dos seres. El viento en ese momento soplaba suave, nadie se cruzo era como que la vida deseaba que aquellos dos se viesen de frente. Él con prontitud, camino hacia ella y ella estaba entreverada en su camello. Jamás pensó, que ese momento de sobresalto  haría que la tarde se torne con mas color para ella y que quizás el en si pequeña mueca, sintiese las ganas de sonreír, un poco. Fue el instante en que el cosmos los miró y tan solo atinó a decir... es todo, para uds es todo, en realidad lo es?