Estoy frente a dos caminos.
El uno me lleva a días de nubes grises, de momentos incoherentes de situaciones fugaces. No es que haya matado todo, hay algo dentro pero la muerte fue lenta, me desangre más de unos 15 días tratando de entender porque no podías decirme que las cosas no eran igual, que hubo una mujer en tus sienes y que ella te estaba moviendo las entrañas. Tan abnegada y sincera como soy debía alejarme de ti lo antes posible, porque si no me salvaba yo quien lo haría? No importa ahora, ya paso pero sigue esa sensación de café frío en mi garganta de un grito. Ahora me parece hay otras flores: aquella que tanto deseaste y de la nueva flor de verano. Pero en estos últimos dias las cosas se han resuelto en mi sueños. vi una seria de inseguridades mías, Dios fue tan terrible, y me di cuenta que aún muchas de esas situaciones, podìan arreglarse con una charla amistosa, aun me pones la piel de gallina, la verdad aún estas por aquí; aunque muchas de estas sesaciones de tu presencia las he superado. Tengo muy arraigada palabras y acciones tuyas, se me escapan y de la nada estas en unos micromomentos de mis ideas y pensamientos: viniste y te fuiste. Que decir... no se. Pienso que fue como un sueño donde aún podía tener tu olor a durazno y canela, puros como al inicio. jamas se fueron... rayos fue un precioso sueño. De pelicula mas o menos
El otro camino confluye a una vertiente de sensaciones nuevas. Recordé lo que era charlas interminables hablando cosas tan inutiles, simples, de la convivencia. Lo que era cuidar de alguien tan cercano pero a la vez que esta lejos, mensajes de buenos días, enojos por pendejadas que se arreglaban mirandose a los ojos y recordando el porque del mal entendido. Mierda son demasiadas cosas que me pesan tanto como la presencia de tu nube. No he querido decirlo pero mis sensaciones me llevan a dudar de ti y de tu calidez, me sacaste de aquel momento de euforia adolorida. Me he descubierto tan distinta, luchadora si pero dulce, cuando me acholaba porque me tocaban el mechòn de cabello, eran galantes conmigo no se que me paso creo que me convertì en una masculina señorita y perdì mis encantos que se han reflejado en mis nuevas acciones, si es cierto, me preocupo por conservar esa línea, soy amiguera pero con mis toques mas femeninos, chale que me hiciste no puedo no sonreir ante tantas cosas buenas que me ha dado la vida y tu presencia pero recuerdame o debo recordar que no estas solo que aùn hay algo que no separa o por lo menos eso creo. El sábado en la feria del cacao supe que eras lo que estaba no se si esperando porque ya no espero nada de esta bella vida o puerca a veces, solo te empujo a mi vida y las cosas empezaron a fluir. No eres mi salvador pero me ayudaste a surgir y eso es algo que no puedo quitarmelo de la cabeza, me haces demasiado bien pero estoy empezando a moretearme porque no pueden fluir el cause que tenemos,
A los años vuelvo a sentarme a cantarle a mi luna, es que no fue algo planeado la vi y estaba tan feliz contigo y ella. Quedamos en no dejar de hablarnos nunca por poco y de extrañarnos pero las palabras que tanto ahora me joden y me molestan porque me di cuenta que puede ser de todos y yo tan celosa que soy muchas de ellas solo las quiero para mi. Me confirmaron algo... tu ausencia. La que pesa, la que hace que no estes ahora, no fue una auditoria eres tu, el que me da migajas de situaciones que en verdad no quiero o no comprendo.. o mejor dicho lo comprendo pero no quiero escuchar la verdad de tus labios por eso prefiero imaginarlo. Que tus alas ahora estan entrecruzadas con aquella sensacion que tanto amas. Y no soy yo.
Por eso ahora en medio de uds. como los posibles caminos no quiero ninguno de los dos. El uno es doloroso solo con recordarlo pero ya no perteneces eras de la vida, aquella que sabrá que hacer contigo. El otro aunque le pertenece también a esta vida, Quiero que me permita tomar cada momento tan alegre, tan feliz, tan de los dos para que siga surgiendo, pero sin esta sensación de pertenencia. Procurare ya no pensarlos. Y menos aún tomar tus semillas Pollito, quédate con todo, porque debo dejarte ir.
Haré de uds. un recuerdo grato y una enseñanza enorme y claro mi nuevo camino
Al final no hay nada... no hay más nada¡¡¡

