Tengo ganas de clavarte el cuchillo en medio tu hermosa boca, claro es que has dicho tanto y a la vez nada, me parece incierto, que en medio de la nada un sistema se cuelgue, claro, tenía que escribir las cosas bien , pero no se pudo, con tanta gente dentro peor que juegos en línea, se pudrió todo.
Tengo ganas de clavarte un cuchillo en la raíz del mate, donde las ideas de ser mejor que los demás, te hace verte gigante pero eres un insignificante vector, si aquellos que trasmiten enfermedades, ese mismo un repudiado invertebrado. Como puede ser posible que muchas lágrimas corran por tu culpa, personas que deseaban ciencia ahora están botadas en la calle pidiendo explicaciones y tu que¡ no te importa nada, tienes tu cochino dinero en mano, podrás irte a donde te pegue la gana. Nosotros quienes le dedicamos horas de nuestras vidas a limpiar los pisos de tu aposento terminamos llenos de ampollas de dolor, de descontento, de impotencia, sin ni siquiera saber si tendremos un techo seguro.
Tengo ganas de clavarte un cuchillo en tus rodillas que no te permitan caminar, si pues, requería que no te preocupes de mi cara de insatisfacción académica, sino de mis confusiones, solo con un abrazo profundo podía volver a calamarme como cuando te vi de repende en la esquina de la sabiduría, pero cuentame que te pasa, por que esa distancia alegre y a la vez fría. Necesito que me digas he hice para verte tan pensativo.
tengo ganas de clavarme un puñal en el corazón, en las sienes, en los muslos, en mi sitio más excitable, donde ya no genere dolor, preocupación, culpa, donde me anestesia con ese mismo dolor que te traspasan las cosas los días, con ida del sistema, con la no aceptación, con el silencio y la distancia... por todo eso hoy me desangre el alma, no siento, me permiten dormir es demasiado para alguien como yo... que es insensiblemente débil.
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