viernes, febrero 6

Principito


                                                                                                              Quito, 05   febrero                                                 5:00am

Mi Principito:


Sabes, recién estuviste en mi pensamiento, como olvidarte, un día un poco sombrío de junio decidiste correr tras tu libertad, cansado de mi intranquilidad e inseguridad, hay que admitir, que deseabas tener cerca mi calidez e intimar con tus antiguas flores. A tal momento, no encontraba el camino de ingreso para preguntarte, que hay dentro de aquel jardin de tu pecho, aún inspiraba en tu ser frases tan elocuentes y llenas de ti.. asi fue que me decidí a ir a un sitio donde no habria inhibicion, donde podriamos charlar, donde tu no puedas sentir que la noche es larga y no importe lo de los alrededores y decidi embriagarme un poco en un bar...

Esa noche te descubri tan ligero que no parecias aquel Elefante, de pasos firmes, lastima que al momento que tanto espere, cuando de tu boca emergio como una fuente el hecho de que a pesar de ser especies distintas, deseabas compartir tu salidas conmigo, lo pense esta es la ultima y nos vamos vino a mi el refutarte, entonves quitemonos los miedos, arranquemos la dudas, que literalmente eran solo eso fantasmas y que las hice muchas veces las señoras de cuentos furtivos y que a la final crearon mi anticipada muerte.

Cada palabra y expresion me cortaba el lobulo del higado (recuerdas mi Principe, un dia de aquellos tantos de tertulia te manifeste que uno se enamora con las visceras) no entendia ya algo embriagada, como no me percataba de que te estaba alejando de mi con ciertas acciones y que también tu, no estabas a gusto, buscabas mucho mas alla de mis ganas tan romantocas de ver las cosas, energeticamente yo deseaba que miraras no solo un atardecer  o veas sus colores, la textura que provocaba ese cuadro natural del dia sino con quien lo compartes, que sientes por esa pequeña mano, ver si su sonrisa aun es unica con ese timbre tan peculiar...

Príncipe no eras mi objeto, al cual llamaba mío con tal posesión, era el hecho de que a tu Paloma (así era en aquel entonces) le gustaba saber que era la afortunada y unica por asi decirlo que daba color a tus flores, era quien las regaba, quien te sacaba sonrisas, era la dueña de tú ternura.

Esa noche, senti en un momento como que lei tus textos en mi mente, parecian tus palabras e incluso tus caricias divididas, que parte era mia, pensaba.. Quizá la poca que podías darme o la que en verdad merecía, nunca lo supe tenia que saber, por que no podias ser un poco mas que silencios o llamadas cortas, claro queria que sean siemprr dias donde no haya trabajo, sino como me gustaba encontrarte en donde sea, hablar o redundar en temas, reirme de muchos disparates, llorar por situaciones no comunes y besarte donde sea, como sea y claro mirar tus ojos entrada neta a tu corazon y alma.
 Negros como un buen cafe.

Atine a manifestar luego de tanto bombardeo de escuchar tus verdades y yo tan fuera de mi gordura, atine a preguntar por qué? Para ese momento, tu ya no estabas, te habia perdido no pude controlar mi dolor como tampoco cumpli mi promesa, de irme contigo a conocer tus viajes. No pude sostenerme, era demasiado peso para mis patitas y no se porque no me ayudaste a quitarme tanta mierda como asi la llamas de mi cabeza, pero esa noche todo se esfumo.

Camine tanto, que ya no recuerdo como llegue a mi casa, solo que el sol y el supuesto taxi me trajeron al nido, me sentia desecha, atropellada y mas que nada mi plumas rotas. Solo atine a recostarme e hibernar por 15 dias.

Desde aquel entonces, me dedique a recorrer esos espacios que eran nuestros, estaban vomitados por insultos tal vez de parte y parte, ahora llenos de ausencia... A veces me predisponia a esperar tu llegada pero jamás conté con que no volvería a verte, hasta cierto día, donde por razones obvias te mire a los ojos por nuestra profesion.

Atinaste Principe a mirarme con pena o furia, no se pero no podia odiarte o portarme mal, no es masoquismo, es que te conocia tanto que sabia cual era tu arma de proteccion. Estabas cerca y a la vez lejos, pero aun asi, me provocabas sensaciones tan ambiguas, es que al ser mi verdugo deberia ni nombrarte, pero no podia esa cercania, era forma de saber que podias estar bien, tal vez. Una llamada interrumpio un dia agitado, eras tu Principito chale me hele y casi me choco en la bici. Dije nos veremos si, claro chao. No sabria como decirte hola a secas, decidi ir a una iglesia a meditar sobre tal encuentro. A la mera hora, no se dio no fue que no quise, no sucedio y quisiera pensar que no fue por dos razones: habia demasiado que decir que tal vez la cicatriz volveria a sangrar o quizas no era el momento pero detras de eso habia sensaciones encontradas, un acumulo de palabras no dichas tu que querias decirme antes de ir a Peru... Quiero saber, el corazon latio y mi razon, tomo la espera... Aun pienso que espera.

No hubo encuentro, regrese a Quito, con una experiencia, tuve una compania, de la que no saque mas que una simple sensacion de usarse y que no compartia sabia que esa no era la forma, que tampoco me hacia bien y que no le hacia mella a todo lo que habia pensado de ti Principe, te cuento en una noche de fogata, nos permitimos perdonar y dijeron, hablen con quien quieran traer de vuelta para esto: asi fue como te perdone, y deje todo atras. Cuando volvi no se sucedio, estabas enojado molesto incluso con ira. Tus actitudes me pesaron y doliero pero debia seguir adelante y mr decidi a ir tu encuentro, pero me hechaste tierra y dije algo X Del trabajo...


Pasaron los dias, y volvi a mirar tus ojos negros mas calidos, como si verias uns nueva luz. Un dia mientras esperaba el bus en mis cables como toda paloma divise a lo lejos un caminar conocido, eras tu con haber, no lo creo o Dios¡¡ estabas con una ave salvaje, ella picoteaba tu ser y te hacía sentir  "especial" quise hacer algo pero que, nada.

Un dia, aquella ave salvaje, supo contarme de sus situaciones y me dejo fria con tantas cuestiones Principe que empece a desconocerte, por la conversacion surgieron otras cosas, yo para aquel entonces, no tenia a nadie habia pasado dias con nuevad amistades trabajo y full danza. El meollo de tu accionar con esa gaviota como parece la llamas, me incomodaba y dolia, porque sin que lo supieras ella en esta conversacion me contaba de otros, quienes trataban de cortejabarla o no se con que fin me hablaba de ti y de ellos, no se que sucedia es como si la veian embobados por la falsa belleza, o quien sabe para ellod incluido tu era la perfección pero para mi la idealización de una hermosa mentira. Pienso que aparte de las facciones agradables, el ser bello implica dos facetas: la hermosura de corazón  y el errar (típica característica humana).


Sentia, que olvidaste una de las cosas que parecia habias aprendido conmigo luché por enseñarte que la gente se aprovecha de los de mirada cálida e inocente, de los buenos de sensaciones de aquellos que viven por otros, mis enojos por esto... Recuerdas?

Pero que decir, te enamoraste? Es que no puedo juzgarte como tampoco lo hice antes pero el amor nos hace vulnerables y ciegos, lo entiendo, pero no te diste cuenta de que te estabas olvidando del respeto a ti mismo?

Sin tener porque sentirme asi, me entristecia al mirar como mi Elefante no entendía nada, no miraba nada, no escuchaba nada, solo se limitaba a dejarse envolver...

Yo Palomita, sin alas enormes, bajita, algo rechoncha pero con un corazón gigante, que anda del brazo de otras de su especie, no se amedrentó le pedia a las estrellas que le permitan a su Principe mirar mas alla y que cuando te recordaba y si nacia una lágrimas de felicidad esa suavice algo tu cerrado corazón encasillado de orgullo y recuerdes tus sensaciones, no queria verlo triste o ensimismado. Decepcionado o abatido.

Esa Palomita no ha sido visitada por ningún palomo, sintió que volaba un poco acompañada de otras aves pero nadie en particular, es como si ella sabría que hay un hilo invisible atado a sus ombligos al de aquellos dos (Elefante y Paloma) ese contacto es algo que ni ella sabe explicar, le genera algo aún... 

Por tal motivo, esa Paloma ahora en esta noche con aquella Luna que fue dada por aquel Principito hace algún tiempo cuenta su verdad, sin tapar nada. A deseado seguir su vida feliz, ha sentido lo que es el contacto y la gana de sentirse alguna vez de nuevo acompañada, pero en esta noche recordo aquel regalo tan hermoso, que nadie le ha hecho, que perduro con olor a canela y durazno que tanto  le gustaba, que no se borra de sus recuerdos, ni el ni su obsequio.

Si cada uno de sus pasos vuelos y pasitos agitados te hablaran Principe, sus salidas a retomar esquinas y ni se diga sus silencios... tan solo así podrían saber que pasa con ella.

Nadie sabe lo de nadie, pero si hay algo claro es que esa Palomita aún espera, quizas?

me quedo quieta miro. es inevitable olvidar
esa palabra tan delicada y usada el amor
los puede ser o los tal veces
 NO SON VALIDOS
cuando aún se siente el ardor en el pecho 
por tocar esos lindos labios 
y acostarse en su regazo... 

... si supieras, Príncipe

PD: ahora debo volver a la plaza donde tantas veces te he visto a lo lejos, a los alambres donde vi como jugueteabas ó mejor a CCE, donde fui y soy feliz...

                               




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