domingo, mayo 17

Una historia...

Encontré en una calle transitada de Quito, un puesto literario y me dispuse a ojearlo. Fue extraño verme ahí. Las ofertas a mano y yo sin sueltos, me dije el primero que tenga un título vendedor será el elegido, y fue El amor es un no sé que... (Mario Conde).


No se requiere de tanta sabiduría excepto por la terminología empleada por Pablo en sus escritos para cachar su movida. Fer una chica preguntona , tranquila, guapa que vio algo en él, como pocos, especial y romántico. Distinto.

Mi perspectiva del amor ha cambiado y fijando un patrón interesante: ver lo chevere del amor. Al existir sentimiento, se activa la conciencia para no dañar. Se analizan las broncas, se tiene presente lo que se dice, la palabra el sello más valioso a ser cumplido y la satisfacción de tomarse de las manos de quien te hace bien para culminar con un chupete y los 3 besos diarios, de ser posible. Un beso, un besito y un besín...

No son promesas aquellas que se dictan con la manera de complacencia a emociones fugaces sino tener la seguridad de que todo lo dicho se refleja en la armonía de una sonrisa y la misma presencia del otro. 

Los codigos se forjan con el tiempo, SI. Las dudas apolillan los buenos actos.

Por eso sé, que aparte de seguir viviendo, uno debe tener en mente lo que quiere sin justificaciones. Dejar que la vida dé su criterio y no luchar contra corriente...

El amor como tal encierra tanto pero es correcto no idealizarlo para conservar nuestra integridad emocional y por el respeto a quien esta a nuestro lado.

Fer, era como una mariposa azul y que hacer cuando esta  quiere volar, crecer simple, dejarla volar... Volar... Volar.

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