Me ha dolido el vientre al igual que en otros meses. La
fertilidad que anuncia un nuevo ciclo, un poco de dolor, mi herencia, el ser
mujer. Mientras procuraba que esa molestia se vaya arropándome un poco,
paso algo no esperado. Interrumpiste en mi estancia, en tus manos unas fotos de
hace años luz, tenía mi rostro bastante diferente al de ahora, cerquillo, una
cola de caballo y tú seriedad; el dolor se mezcló con un poco de nostalgia,
me veo y me reconozco un poco, casi que mi rebeldía no está porque era más
mi dulzura. En mi carnet de jardín me topé con la primera locura, siempre pensé
que podía hacer las cosas sola, he ahí de que todos creen que me bato sola, que soy tan fuerte, al contrario siempre he necesitado tomar mis decisiones y
tener alguien que me respalde o este conmigo si caigo, las he hecho sin
necesidad de mi hermano o padres. La foto dice mucho, para esos año me sentía
una "peluquera de renombre internacional" (a mis 4 años, vaya error)
corte mi cerquillo con la mejor tijera punta roma y rosada que tenía para mis
cucas, como debe de ser no? El fotógrafo al momento de dar el click, no se
aguantaba la risa, y yo que podía hacer mis ojos enlagrimados pero no importó,
no entendería que a pesar de mi tristeza, me sentía tranquila, era mi error, mi
forma de verme bonita. Estaban mis hoyitos pero sí me desconocía, me recordé
tan tierna, tan sencilla, tan cachetona, tan tranquila, tan enojona, tan triste
si, tan solita, en fin yo. Cuando me recordaba y me iba un poco de las cosas
que me decías, me quede atónita mirando que para ti esos pedazos de papel
fotográfico eran como cajas de recuerdos inmemorables.
A pesar de mi enojo tuve entre mis manos la foto de mi
hermano, estaba aquel ser noble, con una ligera sonrisa de esos seres que toman
las cosas muy enserio pero deben cubrirse para que su sonrisa no sea producto
de burlas de gente que cree que los sueños son para personas tontas, de
debiluchos, al contrario, siempre he admirado tu lealtad a tu familia y
pensamientos aunque eso haga que debas ahora ganarme unos dólares soportando la
indiferencia de la forma empírica del ser humano que a punte estupidez y bromas
sin sentido pretenden ganarte la voluntad, haciéndote ver como un don nadie;
claro lo intentan porque tienes tanto que dar que sé que no es fácil pelear por
seguir pero es necesario antes, quitarte la vestimenta de pobre ser y darle con
todo que la vida merece tener en sus filas a un ser humano impoluto de verdad
sin que su dulzura se pierda. Cuando terminé de soñar despierta, tú rostro
se iluminó con una foto a blanco y negro. Veo tu
rostro joven, hermoso fue 1990 tenías 30 años, lucías tan sería un rostro
blanco, impoluto quizás algo fuerte pero demasiado cariñoso el retrato. Tú pelo
era algo crespo, con una camisa blanca y chaleco a rayas como aquel, que no me
dejabas poner porque era demasiado adulto; no puedo no quitarme esa impresión,
para ese momento y años debías haber sido una rompe corazones, es que eras
hermosa, entiendo de donde viene mi arte de posar tan sería, o de permitirme
ser enojona como una acción de cajón. He escuchado tus experiencias de la vida,
trabajabas y estudiabas en un momento, algo que me has enseñado es que todo se
puede. Al igual que yo, no tuviste una infancia fácil, pero admiro tu tenacidad
para puñetearte y halarle de los "cansangos" a aquellas niñas que
decían que no tenías mamá, estaba pero era ausente y aún así, pudiste verla, no
le guardabas rencor pero también habrías deseado que sus manos acariciaran tu
cabello en aquellas veces donde triste te acostabas o le preguntabas a tu
aliada: luna por qué esas niñas eran tan crueles? Te lastimaban. Han pasado tantos años luego de todo lo que pude recordar de
ti, tomaste tu foto y saliste de mi cuarto. Fuiste la imagen que se me quedo
grabada hasta después de curiosear sobre el equipo telefónico. El último flash. Sé
que habrías deseado tener otra vista desde esa ventana, volver a sentir el
viento, la paja, comer de nuevo los capulíes o quizás que tu primer novio
vuelva a regalarte los caramelos de menta que tanto te gustaban, mirar esos
atardeceres de verano, cosechar maíz, llorar cuando algo no estaba bien en el
manzanal, corretear por la casa cuando la señora (madre postiza) te
quería retar por no lavar los trastes. Sé que desearías sentirte diferente no
ver las arrugas que tiene tu rostro, o quizás no verlas tan acentuadas, tener
menos achaques o que esa herida provocada por el paso de los años en tú ingle y
los puntos de la cirugía del jueves pasado no estén para no recordarte que el
tiempo pasa y que no es buen amigo de las personas que han surgido a punte de
trabajo y de las ganas por merecer tener algo mejor para su tranquilidad y la
de lo suyos.
Créeme viejita, he aprendido demasiadas cosas de ti incluso
el saber que tengo que partir a conseguir mejores cosas no solo materiales sino
como seres humanos, a ser tan mujer se pueda sin perder jamás el horizonte ni
que mis pies vuelen por las alas que le he puesto al contrario que sepan, de
donde salen y a donde deben regresar. No ha sido fácil tu andar, mientras te
esperaba en la sala de espera del hospital, pensé que sería si no estarías a mi
lado? entonces, busqué entre mis ojos llenos de lágrimas luego de pronunciar,
si no estás muero. algo donde posarme, para no ser tan exagerada en mis
argumentos, y lo encontré: "A veces, peleo por no ser lo que
desearías que sea, trato de tener un ángulo diferente de tu perspectiva,
prefiero darme las vueltas y termino en ese punto al que no quiero llegar;
entonces se que no puedo me has dado tanto, que soy netamente un pedacito de tí
en otro cuerpo tan tuyo. No puedo negarme a tu forma tan sutil de trato como de
razón, de que sea tus raíces, tus gestos hasta tus palabras envueltas en
quejas, no he dicho que no quiero que serlo pero muchas veces uno busca su
camino entendiendo que las bases las pusiste desde que tengo uso de razón.
Entonces, supe que tengo más de ti que de mi y por eso mi miedo a no ser mejor
que lo que has imaginado, no quiero fallarte como tampoco que llores por algo
que no puedo o no me sale, quiero verte feliz, porque tan solo así podré
cumplir mi acometido en este mundo, de honrar y que tu legado se vea".
Esta madrugada en medio de mis dolores mensuales, te ví. Creo
que nunca he escrito esto, espero entiendas que no es un diario ni mucho menos,
algún día cuando pueda escribir bonito, aunque según tú, cualquier cosilla de
tu "guagua" es hermoso pero sé que para ti estás líneas pueden
ponerte susceptible, no voy a venderlas por un like, ni mucho menos. Sólo que
debía contarte que eres de esos momentos que se viven, que deben de plasmarse
porque te dejan más que enseñanzas, risas, recuerdos y más. Gracias por compartir
este tiempo a mi lado, yo tratando de ser la ama de casa 1/4, y tú por ser la
compañera de estos días libres. Aún tenemos mucho que hacer juntas, pasear por
Alausí, que conozcas a quien me quitará el sueño, a tus nuevos nietos gatos, a
los nietos de mi hermano, a mis guaguas (en un futuro), aún... hay demasiado
que hacer juntas. Le agradezco a la vida, por darme este honor de tenerte
conmigo y saber que te tengo para más años---
Cuando llegue a tus tierras voy a cobijarlas con mis pies y
gritaré al cielo que he vuelto donde nací. Soy tu extensión y la de mi padre en
este cuerpo lleno de algunas cicatrices, de dolores de rodillas pero que no
olvida de donde vino. Los amo soy ustedes porque uds son yo.... te adoro María.
mi Momita.

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