Me detuve en la parada del trole por un momento, pensaba en nada; cada persona tenía como decirlo, trazado su camino, para donde dirigir sus pasos. Yo no. Esperaba algo, no sé si una bicicleta, o el bus. La verdad no deseaba llegar a mi casa, es demasiado triste recorrer 10 postes, escuchar menciones del día o el chiste de la tarde o mañana, con las manos en las piernas cruzadas, por eso no quería ir a mi cantón, aún me río de esas cosas. Sin darme cuenta, 2 guaguas estaban saltando en los charcos de la vereda, con tal energía el uno pateaba el agua contra el otro, algunos adultos solo los ignoraban o se hacían a un lado. El sonido chas, chas, chas,, glop glop,(bis) llamó mi atención, La lluvia compañera de días de olor a hierbita mojada, a prácticas, a viajes, a lugares conocidos, a muchas cosas más, días noches medios días alegres y de los otros también. Me mojaba todo, las entrañas, las ganas, el corazón, los zapatos, el pantalón.
De repente, siento la mano pequeñita en mi pierna, era uno de los guambras que me miró no sé que expresión tenía en mi rostro o como los observaba, con su voz tenue me dijo "niña quieres jugar", reí y le dije "si vamos, pero no tienes frío, un poco pero ven juguemos sí?". Corrí al charco, de a poco el frío se tornó en un calorcito amable, pateaba de a poco el agua, pero "Juan" no le importó me lanzo de una el agua al pantalón diciendo " uuuuufff pegale duro", mientras nos entreteníamos no me importo lo que los otros decían sobre nuestra forma de disfrutar de esa vereda, parecía que estaba en mute. Tenía algo lejos de su alegría de la mía pero igual, me atreví a mojarlos y ellos sin conocerme me jugaron, me entregaron sus risas, su alegría, sus ilusiones e imaginación. Luego de un momentito, "Juan" (nombre ficticio porque jamás me dijo su nombre) me dijo: "por qué estás triste, tu mami te dejo solita?, le dije que no, que soy una niña algo grande, mi mami me dió permiso para llegar más tarde a casa, entonces arremetió sin pensarlo, entonces te dejo solita tu novio? (silencio), no él no va a venir "Juan", exclamó:" Tranquila niña, yo te cuido mientras él viene, para que no estés triste", pero que venga ya, tengo que ir con mi mami a mi casa¡¡ Seguimos jugando y la pregunta del otro guagua "Pato" que si se presentó fue, y por què pensabas tanto? no en nada Patito, solo andaba divagando. Sabes, no pienses porque te distraes y estamos en la playa o si quieres en la cascada, mojandonos los pies, Si Pato, tienes razón, Y que de pronto una ballena salta y te moja (esa ballena tenìa 5 años y me hecho agua en la cara) y claro yo soy seré una gran orca, voy a estilarte, coreeeee... como en la película de "Salvando a Willy" que opinas? siiii, imaginas bien. Vino Juan y puso sus manos en mi cuello, "bueno mi mami se va. Nos vemos niña no puedo quedarme porque mi mami aún no me deja quedarme con otras niñas que no sean las de mi jardín y no llego tu novio".
Chauuu, niña... en ese momento, fue donde me sentí más viva que nunca. Me emocioné por las palabras tan cálidas de dos chiquillos tan grandes de corazón, tan simples, tan como decirlo, tan lindos. Fue un instante de verme como esos niños que corrían felices, un poco loca yo para los grandes que miraban como me mojaba.
Es mi momento feliz, los llevaré conmigo muchachos por muchos días, sus caras, sus gestos, su abrazo, sus patadas. Así terminó el mentado día sábado, enamorada de los charcos de lluvia, de guambras y de sorpresas... Por cierto, "Juan", nunca llegó mi novio.
Es mi momento feliz, los llevaré conmigo muchachos por muchos días, sus caras, sus gestos, su abrazo, sus patadas. Así terminó el mentado día sábado, enamorada de los charcos de lluvia, de guambras y de sorpresas... Por cierto, "Juan", nunca llegó mi novio.

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