lunes, diciembre 7

30 minutos


Era las 11:30 pm creo, no recuerdo la hora exacta. Me encontré en medio de música de banda y muchas personas entorpecidas por el momento y su euforia; otros por los placeres del guaro.

Debía tomar una decisión fuera del alcance de mis manos, solo fluyeron mis palabras. Era necesario sacarte de esa muerte lenta y estúpida de cierto modo, pero quien soy yo para meterme dentro de tu manera de exorcizarte? Igual, tenía que hacer algo por tí, tal vez era mi forma de enmendar una cagada que hice hace mucho tiempo o mi forma de volver a ese momento semejante pero en situaciones invertidas. Actuar diferente y claro que me importas. 

Cuando estuviste cerca, la sinapsis aún estaba ahí claro estaba dañado un poco el axón pero emanaba una corriente suave, cálida, pero que alborotaba mis vísceras. Tú apretón de manos. Tú. Pusiste tu frente junto a la mía y parecía que no existía nada más que nosotros. Mirar tus tiernos y vivaces ojos, que hace mucho eran para mi, no me esquivaban o me hacían sentir su indiferencia? Estabas descompuesto,  no podía apoderarme de tus palabras, las que no dudé porque sé que en tú forma de hombre triste, aún tienes algo para mi, es lo que salió de tu boca, por ejemplo? Pienso, que necesitabas tranquilidad. La que no te dí por mi terquedad y tonta actitud. Respetar tu momento y cuidarnos.

No es necesario imaginar que para cuando reaccionaste un poco, podías sentirte apenado. No pienso que las cosas se borran del todo como pretendes, pienso sí, que uno no puede vivir recordando aquellas situaciones donde falló, las que pesan o los errores cometidos, no niego que le das mil vueltas en el mate, pero no puedes permitirte que te acaben y sean los protagonistas de tu vida.

Al decir todo esto quiero que me expliques dónde estaba la tristeza que dices estuvo en mi? yo no la sentí, lo que si tenía era ese calor tuyo conmigo y algo de miedo, de no poder cuidarte, que te me vayas de las manos y no quería volver a desconfiar de ti, no fallar. Era el momento de mirarte y de perdonarnos...

Te deje..  entraste, fueron mis 30 minutos más difíciles de la vida. Donde, la tentación se apoderó de mi por un momento y deje que miraras mis ojos la ventana a mi corazón. Hay algo ahí. No lo notas, no lo sientes? Estas equivocado, mira de nuevo y fíjate bien más allá de tus pestañas, los rincones, las sensaciones y situaciones. Inténtalo, no se ve sòlo con los ojos? recuerdas, se OBSERVA con el corazón.

No puedo creer como dudas, existe una bronca grande? vas a volver a perderte (me)...

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