Miro al cielo y la tierra, hace mucho que no me columpio, el parque es llamativo pero mucho más dos en una esquina. Desearía haber estado frente a cada uno para poder sentir que había en cada cerebrito, el uno tan pensante y el otro que ha llegada a analizar muchas cosas para actuar. Se conocen de muchos años, se asemejan a las vecinas de casas contiguas pero sin el chisme en medio, pienso que están como esos chicos que escuchan tras las puertas, esperando a ver si pueden escuchar sus corazones, si el uno sientío algún hormigueo en las visceras como cuando ella le comentó que uno se enamora con ellas y no como todo creen con el corazón. Él quizás menos idealista pretendía encontrarse con sus ojos ya que no los había visto o con esos hoyuelos que tanto le llamaron la atención. Creo que el necesitaba pasar sus rayos x, para mirar si aun ella conservaba esas maravillas y si podía guiñarle el ojo con algo de coquetería, que era medio complejo en una mujer que jamás la uso para derretir a ningun hombre solo a él. Caminaron y de a poco sentían el calor del otro, creo yo que vienen en este son desde hace noches, deben haberse pensado o visto a lo lejos, ella ya menos impulsiva, él más abierto a sus sensaciones. Mientras sucedía el encuentro dejame decirte que veía una serenidad tal, que parecía que no los había golpeado ni los hechos, ni las palabras mal dichas; era una armonía que cualquiera habría deseado tener. El sol canicular fue el que empezó a matarlos, sin más ni más se dispusieron a intercambiar gustos como siempre lo hacían ella mas cómica y el por supuesto no se quedó atrás. El día fue multicolor, no hubo achaques de salud... eran ellos y nadie más. Entre semana comparten abatares del trabajo y el fin de semana se dedican a vivir, reír y chacharear de cosas agradables. Un día se permitió acompañarle a conocer algo más de su ciudad de residencia fue el punto que empezó todo. Ella reconocía cada esquina y cosas compartidas, pero él parecía nuevo. Hasta luego reconocer, que sin la mano en su hombro no podía acabar la tarde.Suspicaz como parece ser, ella pensó en compartir de nuevo algo de si para él. Bailó hasta morir y prometío mirarlo mientras bailaba, para saber si en verdad su atención era para él o solo se trataba de dulces momentos. Pues, no fue así su panza se lleno de retorcijones, sudó como si fuese helado en congelador (mala comparación), pero se dijo es el momento de mirarlo, no puedo no hacerlo... debo cumplir y lo miró... en ese momento, era como si todo fuese diferente, pero claro, no sabía que ocurrió al otro lado de esta calle, sus manos una tarde se juntaron y apretaron, que pasó? Ella a las 3 am, se pregunto todo esto, dejando en una noche, tan clara sus sensaciones. Transparente se puso la mano en sus visceras, permitió que le dieran el camino, un camino lleno de luz como de piedras grandes, medianas, algo lodoso, pero quién no se ha cambiado de hábitos y sensaciones para no sentirse mejor? o en todo caso, mas sincero y abierto a lo que le ocurre... entonces tomo una decisión. Seguiría por este chaquiñan, esperando un poco que la marea en la cabeza de él supere cada situación pero sin permitirse forzar a que todo cambie, sino que fluya.
En esa vereda qué ocurre? en medio qué hay?
No hay comentarios:
Publicar un comentario